miércoles, 20 de junio de 2007

PRECISAR LA ARQUITECTURA


La conferencia que más me ha impresionado de todas las que han tenido lugar en el transcurso de esta asignatura ha sido la de Luis Martínez SantaMaría. Creo que a través de los proyectos que nos explicó nos hizo participes de su sensibilidad y de su proceso proyectual siempre en contacto con una gran creatividad.

Nos expuso su concepto de arquitectura, identificándolo con la precisión, la forma en que contamos y vivimos la arquitectura. Viendo su trabajo es fácilmente apreciable el cuidado que todo arquitecto debe poner en resolver el problema arquitectónico con una especial concentración en adecuarnos al tamaño y entorno en el que nos situamos. Tan valiosa es la oportunidad que se nos presenta ante un proyecto de viviendas de protección oficial como las que Luis proyecta en Sigüenza como cualquier otra, e incluso esta necesitará en su solución una especial consideración y un mayor esfuerzo creativo.

“Proyectar es precisar” o así lo entiendo yo, porque no sólo podemos precisar un detalle constructivo o una imagen llamativa que defina el proyecto, podemos precisar una idea, afinándola, dejando que vaya fluyendo por el proyecto y la forma en que el proceso se produzca va a quedar patente en el resultado final. Esto quedó muy presente en los proyectos que Luis Martínez expuso. Su arquitectura se percibe en una integración total al entorno, ya sea este un edificio histórico, como en el caso de la ampliación del museo de Teruel, o en un ambiente más hostil como el caso de Sigüenza.

Por último, respecto esta conferencia, me gustaría comentar el concurso del Museo del Carnaval de Cádiz, donde obtuvo el segundo premio. Al final de la conferencia se hizo alusión al proyecto ganador y se comentaron algunas de las diferencias entre ambos proyectos. Me quedé interesada en saber más sobre ese proyecto y me gustaría explicároslo.

El proyecto ganador es de Rafael de Giles.

Primero, me gustaría recordar algunas de las bases que Luis Martínez comentó y que él tenía muy en cuenta para su proyecto:

La primera premisa es la ubicación del museo, sustituyendo un antiguo colegio y en una zona cercana al océano.

Otro punto importante en el desarrollo de la propuesta es el proyecto de un espacio vacío junto al museo, en un contexto en el que las fachadas de los edificios no estaban preparadas para contener ese espacio ni para convivir con él, lo que resolvía haciendo formar parte del espacio la calle existente mediante un tratamiento del pavimento.

Por último, era muy importante la propia idea de ese Museo del Carnaval, que tenía que estar muy asociado tanto a la ciudad como a esta fiesta pero sin transformar el propio museo en una máscara, una anécdota más del Carnaval, es decir, no disfrazar el museo, ya que éste se tiene que entender como lo que es, indistintamente de que en el desarrollo de la fiesta se apropie del espacio del museo.

Bajo estas premisas del concurso, y para todos los que recordéis la propuesta de Luis Martínez, os enseño a continuación la ganadora de Rafael de Giles.


La propuesta trata de apropiarse de la plaza y la calle previa a través del juego de unas telas de colores suspendidas que cuelgan de los edificios como si se tratase de un soplo de aire desde el mar, de forma que estas telas entren en el museo de un torbellino con un aparente desorden. Estas telas son la conexión que se produce del interior con el exterior, Además prolonga la ocupación de esta plaza y a partir de la cual surge el museo, dividiendo el programa en dos ámbitos diferentes: bajo el acceso las áreas complementarias y de servicio, y sobre el acceso las salas temáticas, tiendas y cafetería. La fachada se conforma así de diferentes colores mediante el empleo de las mismas telas que cuelgan.

Creo que este recurso de las telas de colores que conectan el interior con el exterior disfraza otros problemas, como los de las fachadas cercanas. Bajo mi punto de vista es un edificio pensado sólo para la época del Carnaval y que olvida, que aunque se sitúe en Cádiz, la ciudad no sólo es carnaval, y que esta fiesta se produce un día al año mientras que el edificio queda a modo de máscara durante el resto.

Me ha parecido muy interesante la reflexión que hace Lasso, a lo largo de toda su trayectoria profesional, la crisis que tiene con el Movimiento Moderno frente a la tradición.

He intentado hacer una comparativa con Michael Graves, uno de los “five architecs”, con esta tan clara diferencia en sus obras. Cómo sus obras más recientes, que junto con Richard Meier, entre otra tiene grandes influencias de la racionalidad del Movimiento Moderno, sobre todo del maestro Le Corbusier, hasta cómo llega a hacer edificios historicistas y hasta eclécticos, donde la retórica, la fuerza de la historia, elementos como dinteles y materiales son usados de una forma exagerada llegando a la ridiculización de los mismos. Pasando claro está por una etapa intermedia.


Me ha hecho reflexionar porque como Michael Graves lleva esta evolución al extremo, otros grandes arquitectos; aunque no sea tan exagerado el contraste entre primeras obras con las últimas, la mayor parte de ellos tienen una etapa “moderna”, un momento de crisis en el que necesitan otros modelos, donde ya la tradición, la arquitectura tradicional y vernácula empieza a tenerse más presente y por último un compendio de las propiedades que más les interesa en cada proyecto. (Aunque algunas veces sea totalmente desvirtuada la tradición, como es el caso del Ayuntamiento de Portland). Julio Cano Lasso, en sus obras más recientes no hace lo mismo que Michael Graves, donde la apariencia formal del edificio es totalmente contemporánea.

Creo que si grandes arquitectos han tenido, sobre todo estas dos etapas principales, nosotros cuando dentro de unos años nos dediquemos a nuestra profesión también las tendremos.

Sin embargo creo que, deberíamos de analizar que si todos han tenido el “fallo” (que no creo que las primeras obras sean errores) de hacer grandes alardes tecnológicos, o intentar en nuestras primeras actuaciones grandes contrastes, llevar la “modernidad” al extremo para luego volver atrás y tener en cuenta la tradicón; nos vendría bien, quizás un poco de humildad y tener en cuenta las reflexiones de los arquitectos más relevantes. Consiguiendo una mayor riqueza en nuestras obras.


Minerva García García

junio 2007

TOYO ITO, Arquitectura de límites difusos
Toyo Ito es actualmente uno de los arquitectos más influyentes de estos tiempos. Es reconocido por llevar al extremo la arquitectura conceptual, busca conectar el mundo físico con el visual. Y este texto es una muestra más de ello.
En este libro, el arquitecto hace una reflexión sobre el espacio construido por la arquitectura en el siglo XXI, intenta dar imagen a esta nueva arquitectura que esta naciendo fruto de las experiencias vividas y las nuevas tecnologías.
1.- El cuerpo ampliado por el movimiento mecanicista moderno:
En este primer capitulo entra en contradicción el edificio que surge a partir del lenguaje codificado de la experiencia vivida y la creación del arquitecto construida con el lenguaje lírico. Argumenta que le segundo cuerpo se ha ido ampliando en el siglo XX.
Por lo tanto, veo que el “otro cuerpo” proyectado por el arquitecto no es resultado del tiempo que uno ha vivido, sino que es un cuerpo creado mediante la conciencia de la tecnología, ya que la experiencia no nos satisface totalmente.
Toyo Ito, plantea como espacio deseable, un espacio geométrico que se esfuerza por alcanzar la transparencia y la homogeneidad totales que simbolizan un distanciamiento del lugar y la extensión infinita del tiempo y del espacio.
Un ejemplo de esta idea es el dibujo del rascacielos en Friedrichstrasse de Mies van der Rohe. Este edificio que se prolonga verticalmente entra en contraposición con el edificio a sus pies oponiendo la ligereza del vidrio al macizo de la piedra que aparece inalterable y encerrado en sí mismo.





El objetivo de la arquitectura moderna también consistía en lograr independencia respecto al lugar y la naturaleza. Mediante esta independencia aparece un interior homogéneo, funcional y fácilmente controlable.
De esta manera en los edificios con muros-cortina de vidrio que, a primera vista, parecen transparentes, el interior es afectado por influencias externas, solo hasta cierto límite, por lo tanto teóricamente debería ser un espacio con la misma funcionalidad en todas sus áreas, independientemente de la orientación, la altura o la ubicación. Esto me lleva a Koolhaas y su afrontación con la arquitectura de lo enorme, donde se desvirtúa la relación del interior con el exterior, se crea una nueva independencia y se crean nuevas referencias de espacio y tiempo…y esto me ayuda a adentrarme en el segundo capítulo y el encapsulamiento.




2.- Disneylandia como símbolo del encapsulamiento:
Me parece muy interesante la reflexión que aquí hace el autor. Busca un espacio interior homogéneo, flotante y sin límites, cuya condición es que sea un espacio cerrado en el que la naturaleza de los límites se obstaculiza creando un mundo en sí mismo.
En el texto toma como referencia la arquitectura del llamado estilo internacional del siglo XX, como simplificación de una sociedad industrial con intenciones de modernizarse rápidamente, pero esta sociedad acaba transformándose en otra donde el los símbolos son la información o el consumo. Este fenómeno adornaba el espacio homogéneo industralizado con símbolos que promovían el consumismo. El hecho de poder cambiar el significado independientemente de la estructura, proporciona la impresión de haber conseguido un espacio muy libre.
Este “mundo de las formas libres” no tiene un lenguaje tan restrictivo como el del estilo internacional, ya que todo símbolo que induzca al consumismo no impone ninguna restricción y uno es libre de escoger lo que le gusta.
El hecho de crear un espacio interior flotante y sin limites, pero cerrado y homogéneo, lo demuestra simbólicamente la arquitectura de Disneylandia. Bien esté en Tokio o en Florida, lo primero que queda claro es cuando se entra en el parque es la naturaleza cerrada del espacio.
La gente que entra en estos parques puede llegar a olvidar en la ciudad que están, perdiendo la noción del tiempo y el espacio. Esto se garantiza al reducir lo máximo posible la probabilidad de que la realidad de verdad pueda invadir el campo visual de quien se encuentra en el parque. El hecho de que la Disneylandia de Tokio, de París y de Florida estén construidas de la misma manera se debe a las condiciones de homogeneidad y autoclausura. Se trata de una arquitectura que ya no permite que nada entre en su interior.
La creación de un entorno artificial cerrado, ha desarrollado una unidad encapsulante más fuerte en la sociedad de consumo. De este modo, cuantos más edificios se encapsulen creando un entorno artificial homogéneo en su interior, más aumentaran los problemas en y con el mundo exterior.


3.- El carácter flotante requerido por el cuerpo del movimiento electrónico moderno:
En este apartado compara la red electrónica (móviles, internet…) con ese cuerpo homogéneo y transparente de extensión infinita. La gente cada vez más depende de la comunicación no localizada, y eso difiere de los objetivos del movimiento moderno que sigue una malla cuadriculada con una geometría euclidiana.
En este nuevo cuerpo del movimiento electrónico moderno, se llama “dirección” a la dirección electrónica que no tiene ubicación en el espacio real y, por lo tanto es invisible.

Toyo Ito, plantea la coexistencia de dos ciudades: una la que se adapta al cuerpo biológico y otra donde se encuentra el cuerpo producido por la red electrónica. Al hacer esta reflexión se pregunta: ¿Puedo yo, como arquitecto, dar una imagen visible a esta “otra ciudad invisible”? Y, ¿puedo registrar esta imagen en la ciudad de la experiencia vivida como el proyecto del rascacielos de Mies van der Rohe?
La palabra que según para él salvaría la distancia entre estas dos ciudades es “flotante”. A través de esto de adentra en el flujo del agua, y en como la interfaz humana se relaciona con la naturaleza de la pantalla del ordenador.
Tsutomu Toda, de forma similar, describe la relación entre el agua y el ordenador, y de hay podemos hacer una comparación entre el cuerpo y el mundo. El mundo exterior y el cuerpo como parte del mundo exterior y de la naturaleza.
4.- Arquitectura de límites difusos:
Este es el último capítulo, y aquí dispone la fusión de los dos espacios definidos en el libro: el cuerpo resultante del flujo de la naturaleza y el cuerpo infinitamente ampliado, homogéneo y transparente. La fusión de estos dos espacios parecerá más bella cuanto mayor sea su transparencia. En consecuencia la creación de un edificio o ciudad no implica una interrupción del curso de la naturaleza para crear un mundo aislado, sino, al contrario, implica una adaptación flexible a los cambios de la naturaleza y no completamente encerrados en sí mismos.
La “arquitectura de límites difusos” es una imagen que existe en su interior, sin forma definitiva, pero en la que deberían estar presentes los siguientes elementos:
- Arquitectura con límites blandos que puede reaccionar ante el entorno natural.
- Arquitectura que transforma el programa en espacio.
- Arquitectura que se esfuerza por alcanzar la transparencia y la homogeneidad, pero también por hacer posibles rasgos especiales del lugar.

“Como apreciación final solo tengo que añadir que nuestra percepción de la realidad sigue cambiando con los tiempos y, con ella, nuestra experiencia de lo construido”

Jesús Serrano Herrera, Junio 2007
SOBRE EL CAMINO A SEGUIR

Sin duda me han parecido muy interesantes todas las conferencias ofrecidas durante el curso, aunque, quizá por ser la más reciente, la de Rafael Soler de la última clase es la que más me ha dado que pensar durante los últimos días. Ya no sólo por la obra de Alvar Aalto expuesta, paradigmática en su forma de asumir el movimiento moderno de una forma crítica, adaptando estas premisas vanguardistas a su forma de construcción autóctona con inspiraciones orgánicas. Es la última reflexión de Rafael la que más me ha interesado, la invitación a que cada uno busque su propio camino en la arquitectura, donde lo importante no es llegar o no, sino el camino propio.

Si nos detenemos un poco en la obra de cualquier arquitecto se ve palpable una evolución, una búsqueda, sin embargo este camino es totalmente distinto para cada individuo. Basta con fijarse en los ejemplos de dos de los grandes maestros de este siglo: Mies Van der Rohe y Le Corbusier.

El alemán se obsesiona en su obra de principio a fin con la búsqueda del "espacio universal", desarrollando sus dos tipologías preferidas, el pabellón y el rascacielos transparente. Estas dos tipologías evolucionan y mejoran con el paso del tiempo; Mies cambia materiales, sistemas constructivos, etc. pero con una serie de premisas del movimiento moderno que respetará hasta el final de su obra. Así llega un momento en que la obra de Mies se puede resumir en un par de edificios porque todos los demás son similares, más o menos perfeccionados o evolucionados pero con las mismas características.

El francés por su parte también tiene un camino interesante recorrido, pero mucho más rico que el de Mies. La obra de Le Corbusier sufre transformaciones totales con el paso del tiempo, adaptando las mismas premisas del estilo internacional mucho más al contexto de la arquitectura internacional. Desde sus primeras casas, con la teoría de la casa dominó o la casa citroan hasta el brutalismo de sus últimas obras pasando por la unidad de habitación. La obra de Le Corbusier supera el límite que separa la metodología del movimiento moderno y unos nuevos patrones formales para responder a nuevas realidades.

Así, bajo mi punto de vista, el camino recorrido por Le Corbusier parece mucho más rico y arriesgado que el de Mies. De este modo, está claro que todos como arquitectos vamos a seguir una senda y una búsqueda de nuestro propio estilo, pero pienso que este trayecto será mucho más interesante si nos dejamos influir por todo a nuestro alrededor, más que si para buscar una arquitectura propia nos marcamos unas rígidas reglas que nos limitan demasiado. Este quizá sea uno de los grandes aciertos en la obra del propio Alvar Aalto.

Antonio Casado Malagón
“Influencia de las diversas artes en la arquitectura”


El influjo de las diversas artes plantea problemas de considerable gravedad al diseño arquitectónico, pues aunque éstas aportan indudables beneficios, también pueden viciar la naturaleza de la creatividad arquitectónica.

Un ejemplo práctico es la idea del arte como “fealdad”, entendida ésta como una doctrina estética positiva. Esto fue posible en cuanto se creyó que las emociones estéticas no sólo estaban relacionadas con la belleza, sino que también podía surgir de lo sublime o lo pintoresco. La creciente aproximación de algunos a las facetas más sórdidas de la vida urbana creadas por la revolución industrial, hicieron que la noción de belleza artística fuera interpretada incluso como lo cotidiano o lo considerado feo en la vida real.

Ciertas ideas fundamentales relacionadas con las teorías de la arquitectura moderna, como por ejemplo las virtudes artísticas de la “fealdad”, y una creciente sensibilidad con respecto a la sinceridad, ejercieron drásticas influencias sobre la arquitectura. Lo feo reconocía los méritos de la reacción contra las columnas simuladas (y en definitiva, la decoración historicista) y el valor de la honestidad sin disfraz.

La nueva actitud hacia la crítica y el desprecio del criterio artístico del siglo XIX, fue un requisito esencial para la aceptación de las nuevas formas abstractas producidas en los años 1920 – 1930 por la Bauhaus y Le Corbusier. En 1910 sólo habían habido dos clases de escultura, la escultura naturalista (representaciones del cuerpo humano) y la escultura no representativa (objetos de uso diario como cucharas, cacharros, …). Análogamente sólo había dos tipos de diseño bidimensional, la pintura naturalista (perspectivas de figuras, objetos naturales, paisajes) y los diseños no representativos (en adornos, tejidos,..). Sería entonces Wasily Kandinsky, contemplando una de sus pinturas naturalistas cabeza abajo con una luz tenue cuando se sintió inspirado a pintar una serie de formas abstractas que no representaban nada en absoluto; era el nacimiento pues de un arte no representativo que no tenia ningún fin práctico.

Surgió así el problema de justificar este nuevo arte. Las formas abstractas se justificaban diciendo que por sí mismas, constituían una forma significativa, entendida esta como una comunicación de líneas y colores que nos mueve estéticamente y que pueden llegar a causar en el observador un estado de euforia.

En relación con la arquitectura, un edificio obtiene su significado por su mera existencia, ya que la arquitectura, no siendo un arte imitativo, contiene en sí misma la justificación de sus propias formas primarias. El ideal de una perfecta fusión entre la escultura abstracta, pintura abstracta y tecnología de la construcción, anunciaba una arquitectura creada por sí misma, donde la escultura y la pintura ya no son subordinadas y trabajan orgánicamente con ella. (Principales exponentes anteriormente nombrados: Le Corbusier y Walter Gropius)

La atmósfera intelectual del siglo XIX que ignoraba la crítica estética, permitió a los directores del movimiento del siglo XX hacer experimentos con las nuevas formas, los nuevos materiales, los nuevos sistemas estructurales y las nuevas técnicas de construir con entera libertad.

Algunas veces la “fealdad” no se debió a una búsqueda deliberada de esta cualidad, sino que era el resultado de la falta de sensibilidad del diseñador.

Por otro lado, podemos sospechar que las críticas a la fealdad arquitectónica estaban inspiradas más por los perjuicios históricos que por una verdadera apreciación de las soluciones poco adecuada.

Entre los arquitectos que denotan esta tendencia encontramos otros como: Frank Lloyd Wright, el cual afirmó que el primer deseo era el de realidad, sinceridad; Marcel Breuer, que afirmo que la claridad significa la expresión definida del fin de un edificio y la expresión sincera de su estructura o también J. M. Richards que valoró a H. H. Richardson por las composiciones, cuya sinceridad liberó a la construcción americana de las trivialidades de las modas anteriores.

Es necesario ahora pues, realizar una distinción entre verdad y sinceridad.
La verdad sería lo que debemos a los otros y la sinceridad sería lo que nos debemos a nosotros mismos. Un arquitecto sincero es el que diseña un edificio del modo que él cree que debe ser diseñado, y no sólo del modo que tendría mayor aceptación por su cliente o por el público.

Sin embargo, la sinceridad tiene una connotación muy importante, y es que ésta es una virtud sólo cuando es inconsciente.

En el siglo XVII, la crítica arquitectónica publicada, había sido escrita por arquitectos, pero en el siglo XIX, los historiadores críticos del arte y periodistas profesionales se encargaron de esta labor. Esto comportaba un peligro, por ejemplo: Al transmutar la pintura en poesía, el crítico sólo aprecia los elementos anecdóticos de una obra de arte en perjuicio de sus cualidades formales y racionales.

Dualidad poeta-arquitecto: existía un peligro constante. Desde el punto de vista arquitectónico, esto podía conllevar la consideración única de las superficies externas y casi sólo los revestimientos superficiales decorativos. En el diseño arquitectónico el peligro estaba en dar demasiado énfasis a la pintura y a la escultura abstracta como disciplinas formativas, pues podían llevar a la idea de que un edificio es simplemente un objeto en el espacio, en vez de ser parte del espacio.
No hay duda pues, de que la arquitectura debe contener una parte de poesía, Pero ésta es de un tipo peculiar el la misma, por lo que es sumamente peligroso cuando los arquitectos convierten fácilmente la arquitectura en palabras.

La visión del arquitecto


“La relación entre naturaleza y construcción es decisiva en arquitectura. Esta relación, fuente permanente de cualquier proyecto, es para mi una especie de obsesión; siempre fue determinante en el curso de la historia y, a pesar de ello, hoy tiende hacia una extinción progresiva.” Álvaro Siza (Imaginar la evidencia)


Las palabras de Álvaro Siza, certeras y directas, hacen pensar sobre la función del arquitecto, y su relación con el entorno, medio sobre el que actúa y conforma según le dicta su razón. Tener la capacidad de observar con otros ojos aquellos elementos y situaciones cotidianas que nos rodean, y sacar de ellas una enseñanza ajena a academicismos, pero igual de valiosa (si no más), es un reto del arquitecto de hoy en día.

Quizás estemos demasiado influidos por las fabulosas publicaciones que nos muestran edificios de un derroche técnico y con un gran despliegue de medios, pero quizás llegar a eso es más sea más fácil que saber intervenir con acertada sensibilidad en un entorno natural y frágil. La capacidad de saber hasta dónde se debe construir sin dañar el medio sobre el que se actúa, potenciando los valores intrínsecos del lugar, y dejando que la arquitectura sea un mero conductor para el usuario posterior. Ese creo que es el reto del arquitecto de este siglo. Volver a aprender de la naturaleza y la arquitectura vernácula, y trasladar lo aprendido a un lenguaje contemporáneo. Saber hacer una arquitectura que se adapte lo mejor posible al medio en que se inserta, sin sobreponerse a éste, ni eliminarlo con su presencia.

“(…) mi proyecto pretendía optimizar las condiciones creadas por la naturaleza, que ya había iniciado por su parte el diseño de una piscina en aquel mismo sitio. Era preciso sacar partido de las rocas, completando la contención del agua tan sólo con las paredes que resultasen estrictamente necesarias. Así nació una ligazón mucho más estrecha entre lo natural y lo construido.


Piscinas en LeÇa de Palmeira, Oporto. Álvaro Siza

Una arquitectura de grandes líneas y de amplias paredes buscaba así un encuentro con las rocas en el lugar adecuado. El objetivo consistía en delinear una geometría en aquella imagen orgánica: descubrir lo que estaba disponible, pronto a recibir la geometría. Arquitectura es geometrizar.” Álvaro Siza (Imaginar la evidencia. A propósito de las piscinas en LeÇa de Palmeira)

Piscinas en LeÇa de Palmeira, Oporto. Paso de vestuarios a piscinas. Álvaro Siza

La limpieza de formas con la que Álvaro Siza resuelve las piscinas en LeÇa de Palmeira, buscando los acuerdos con las elevaciones y salientes de las rocas, creados por el oleaje durante siglos es una lección de arquitectura de mínimos construidos que transmite rotundidad en la obra al visitante, no por lo construido, sino por la capacidad de saber construir lo mínimo y apropiarse para el proyecto de lo existente y ponerlo en valor. Quizás es más acertado pensar que el proyecto ya estaba iniciado hace muchísimos años, y que sólo faltaba la acertada mirada del arquitecto para descubrir una “obra a medias” y terminarla.

El cuerpo de los vestuarios se aprecia desde la carretera como una pieza alargada que se contempla como una continuación del muro del paseo marítimo, dejando en su interior un pequeño edificio semi-excavado, que transporta al usuario poco a poco a estas piscinas, con un tránsito exterior-interior-exterior; tránsito que sirve de potenciador del entorno natural final, junto con los sonidos del mar y la percepción de la gente que ya se encuentra dentro de las piscinas, y que quedan por encima del muro de hormigón que delimitan vestuarios y piscinas. Salir al espacio rocoso de las piscinas lleva al usuario a la apreciación de que ese espacio es natural, y lo allí construido propio del sitio. Se distingue el mar de fondo, su sonido y las rocas que conforman los recorridos dentro de las piscinas, pero éstas en si no se advierten como una construcción ajena al lugar, sino que se toman como un elemento propio. Esa potenciación de los valores previos a la intervención es el verdadero proyecto de arquitectura.

Todo esto, por supuesto, no es gratuito. Viene precedido de una investigación proyectual importante. El no quedarse con lo ya aprendido, sino aprender de todo aquello que uno se encuentra. Se puede y se debe investigar en cada proyecto; se puede investigar proyectando, y se puede aprender de todo aquello que nos rodea.

Cuevas del Sacromonte, Granada.

Existe una arquitectura popular y propia de cada sitio, que correctamente estudiada e interpretada puede darnos muchísima información sobre futuros proyectos o modos de intervenir en un medio que nos viene dado y transformado por otros hombres desde hace siglos. En Granada tenemos varios ejemplos de arquitectura que nos son propios y muy característico, como son las cuevas, donde se habita desde hace siglos, y que transmiten al atento observador un mundo de arquitectura de mínimos, que se apropia de las características de confort que le proporciona el terreno, y que interviene sobre éste de un modo mínimo, quizás encalando frentes de cueva, horadando la superficie con sus chimeneas, o incluso ni eso, viviendo en el hueco desnudo y natural. La relación entre el hombre y su entorno es aquí patente más que en el convulso centro de la ciudad. Comprender y asimilar estas relaciones con el entorno, con la historia y con el modo de vivir de las gentes, es quizás uno de los valores más importantes que debe de tener un arquitecto hoy en día. Comprender la riqueza de matices de estos espacios, con callejuelas y cuestas, pequeñas placitas o ensanches que sirven de espacios de relación a sus gentes, y que nos descubren miradas cercanas y lejanas de la ciudad y su entorno.

La visión de la Alhambra entre un muro de cueva encalado y las hojas de una parra que cuelga de un jardín cercano quizás sea más reveladora que el mirador más preparado o que el ventanal dirigido más estudiado que se pueda plantear en cualquier proyecto.

Esta precisión de espacios, quizás no buscada intencionalmente, tiene mucho que enseñarnos todavía, pero para eso el arquitecto, o el estudiante de arquitectura tiene que mirar con ojos ávidos de información, texturas, situaciones y gentes…

Igualmente, encontramos en la Vega de Granada, una tipología arquitectónica propia del lugar, y que tiene mucho que enseñarnos: Los secaderos de tabaco.

Secadero. Vega de Granada

Los secaderos de la vega granadina son una excelente muestra de optimización de recurso para un fin concreto. La escasez de medios de su construcción y su aspecto casi temporal, contrasta con su efectividad a la hora de desarrollar aquello para lo que fueron concebidos. Nunca una inversión menor produjo unos rendimientos tan altos. Son verdaderas máquinas de producción obtenidas del saber y buen hacer popular. Esta sutileza constructiva debe hacernos reflexionar a la hora de proponer soluciones en nuestros proyectos, pues muchas veces la solución más evidente es rechazada por una falta de “modernidad” equivoca.

Además de estas cualidades, podemos encontrar en los secaderos todo un mundo de veladuras, transparencias y filtros vegetales que a priori uno nunca podría imaginar, y que nos pueden mostrar mucho de arquitectura y tratamiento de la luz, los espacios y las relaciones con el entorno inmediato. Todo esto es un legado que debemos asimilar, aprehender y transmitir.

A mi parecer, es más importante el saber utilizar aquello entre lo que nos hemos formado como personas, para la arquitectura, que utilizar los conocimientos tecnológicos de la enseñanza de la arquitectura para modificar aquellos espacios en los que nos hemos criado.

Me gusta pensar que hago arquitectura desde hace 6000 años, desde que existen pinturas al abrigo de las cuevas. Formar parte de un gremio u oficio, ser eslabón de una cadena humana que, de muy distintas maneras, procura confort y cobijo a los demás. (…)

(…) Herencia, evolución…: transmisión. El verdadero valor no está tanto en lo que generosamente hemos heredado, como en aquello que generosamente debemos aportar.” Antonio Jiménez Torrecillas. Documentos de Arquitectura 61.
Antonio L. Molina Berbel - ARQUITECTURAS DE PRECISIÓN

INTRODUCCIÓN AL EJERCICIO REALIZADO

El trabajo que expongo a continuación pretende ser un compendio de los temas y cuestiones más interesantes abordados a lo largo de las clases-conferencias de la asignatura, así como de una visión particular más sobre cada uno de estos temas que complemente a las ya aquí expuestas.
Recapitulando de manera general la materia abordada durante el curso nos encontramos con una infinidad de cuestiones planteadas sobre la mesa de debate de la signatura, caracterizadas entre ellas por su diversidad y su pertenencia a los diferentes ámbitos que conciernen a la arquitectura: desde la intensa labor conceptual que precede a cada propuesta de Navarro Baldeweg y su estrecha relación con las artes plásticas, pasando por la profunda presencia paisajística que posee la arquitectura de Jose Adriao y su relación con el entorno (tema abordado posteriormente en clase mediante clase teórica), el concepto de multifuncionalidad aplicado al espacio propuesto por Jose María Romero y la sensibilidad medioambiental que carcterizan sus propuestas o el tratamiento de la luz como tema central en la arquitectura de Martínez Santamaría.
Todos ellos son temas o cuestiones sugerentes a considerar y que pretendo abordar en mi ejercicio, buscando entre ellos algún vínculo de unión que me permita establecer un recorrido a través de todos estos temas y realizar un epílogo general a la materia expuesta en clase.



ARQUITECTURA = IMAGEN

Es obvia la componente visual en la arquitectura, como unos de los modelos de representación, de método proyectual y de comunicación. Con respecto a esto encontré un fragmento de conversación de Steven Holl:

‘La idea de croquis está demasiado ligada a la idea de arquitectura como arte visual. Aunque reconozco que hay una fuerte componente visual en la arquitectura, creo que la arquitectura es una forma de arte mucho mas rica, que enlaza no sólo con lo visual, sino con lo conceptual, lo fortuito, lo fenomenológico, lo social, con más, mucho más. La excesiva dependencia de signos y símbolos que caracteriza a la arquitectura de la última década es consecuencia de comprender mal la arquitectura como arte visual. ‘

La idea es que la arquitectura es mucho más rica, que no se produce de unos simples fotomontajes que sorprenden en un primer lugar y no ahondan en la idea generadora del proyecto; tampoco realizando meros detalles constructivos que surgen de la necesidad de resolver un problema, introduciéndose en el proyecto fuera de la línea argumental, como una imagen.
El proyecto ha de tener alma, que resurja nuestra persona y que nos sitúe ante él desde una perspectiva diferente, que nos produzca sensaciones, inquietudes, experiencia, conocimiento... Por supuesto, que además hemos de aprender técnicas, materiales, detalles… que nuestro trabajo tiene que construirse, pero si ese proceso no nos aporta nada, solo disfrute visual, si no nos hace crecer como personas, a la vez, que arquitectos; ¿qué podemos nosotros aportarle a él? ¿Qué nos mueve para hacer este trabajo con esfuerzo, dedicación y precisión? ¿Qué ofrecemos a los usuarios de los espacios que imaginamos, proyectamos en la mente, transformamos en los procesos, reflejamos en imágenes, maquetas, esquemas… y luego, finalmente, construimos?

Hace un tiempo escuché una entrevista al escritor Hipólito G. Navarro, me sorprendieron sus palabras, ya que eres consciente de que todo artista coincide en la esencia. En cambio, la literatura no es tan esclava de la imagen, quizás por ello, la letra decae en consecuencia de esta sociedad visual y publicista.

Personalmente, tengo otra experiencia con respecto al arte: la danza. Puedo asegurar el parentesco, aunque poco evidente, con la arquitectura, de nuevo en esa esencia, ese alma.
La danza está basada en la técnica, una formación ardua y perfeccionista que se consigue con esfuerzo y dedicación, también tiene una gran componente visual: posiciones, gestos, saltos, vestimenta... que oculta-presenta, como en la arquitectura el papel que le damos a las imágenes; pero hay algo más: la pasión, el sentir y el querer ofrecer.
La delgada línea roja
El 16 de diciembre de 2004 se designó Zaragoza como sede de la Exposición internacional de 2008, gracias a dos factores decisivos en la resolución del jurado: el tema y el emplazamiento. Se producía un compendio de situaciones específicas en un mismo lugar, y la propuesta de Zaragoza fue consciente de ello y lo supo aprovechar. Actualmente se vive un período acusado de sequía, donde las discusiones sobre la optimización del agua crean intensos debates. En el ojo del huracán de ese debate y como punto clave en el Plan Hidrológico Nacional se sitúa el trasvase del Ebro hacia el levante español. Por ello y dada la situación especial del emplazamiento decidido, en un meandro del río, se escoge como tema el agua, con el lema “Agua y desarrollo sostenible”, haciendo referencia no solo a la importancia del agua sino entendiéndola como motor ecológico y artífice de una tendencia creciente respecto a la preocupación por el medio ambiente. Se produce aquí un punto conflictivo de naturalezas encontradas; por un lado, la iniciativa del desarrollo sostenible. Por otro, el crecimiento urbano que una exposición universal lleva consigo. El recinto de la Expo es fácilmente controlable a través del proyecto, pero ¿que pasa con las instalaciones complementarias que se crean a su alrededor? No son la imagen que se vende, pero sí la que se queda y la que más influye sobre la ciudadanía que acoge esta nueva parte de ciudad. Todo ello sin contar con la revalorización del suelo de ese sector, mucho más atractivo ahora. No hay que perder de vista que el recinto incluye un sobredimensionado de infraestructuras que, una vez pasado el período de exposición, tendrán una capacidad muy superior a la demanda normal, por lo que es probable que actúen como foco de crecimiento urbano.
Por otra parte, es una delgada línea roja la que separa un proyecto unitario sensible con la inestabilidad del agua, valorándola en su justa medida y sin hacer abuso de ella, de otro tipo de proyectos que elogien el agua a través de su uso masivo e incontrolado. Éste ha sido un recurso muy utilizado por la arquitectura árabe a través de acequias, fuentes, etc. Solo que esos puntos significativos eran estrictamente funcionales, muy puntuales o desarrollados sobre superficies relativamente reducidas. La superficie de una Expo es muy superior. Por lo tanto, nos arriesgamos a traicionar los principios del desarrollo sostenible.
Otro punto a tener en cuenta es la escasez del agua. La mayoría de los proyectos utilizan ésta como recurso primordial, siendo la imagen paradigmática que se muestra. ¿Qué pasaría si un día el aporte de agua que necesita el recinto para su normal funcionamiento se ve recortado por escasez? ¿Se convertiría en un desierto inhabitable, recordando los tristes paisajes de pantanos medio vacíos? o ¿podría seguir funcionando con normalidad?
Ya como reflexión final se me plantea que el recurso de la sostenibilidad como eslogan puede llegar a ser traicionero por el carácter efímero de la exposición. El hito histórico que representa para una ciudad justifica el “lifting” urbano y las millonarias inversiones que se realizan en la ciudad, aunque camufladas en ella puedan ir operaciones secundarias que no sigan la misma línea; no es del todo relevante la inversión económica, puesto que se supone se deberá recuperar fácilmente. Lo que me preocuparía es la justificación de proyectos muy sofisticados por lo simbólico del momento. Se permiten ciertas licencias que en otro momento no serían toleradas. El caso es que pasada la exposición el uso cotidiano de esos proyectos no fundamentan ciertos gestos de abuso energético o de recursos. Por ello no hay que dejarse llevar por las imágenes sugerentes del espacio propuesto en el momento de máximo rendimiento, sino en ese período posterior de práctica soledad. No hace falta recordar las experiencias de la isla de La Cartuja, donde un despliegue mediático tan importante no ha sabido reaprovechar sus cualidades. Para ésta nos prometen la integración en la ciudad posteriormente; ojalá tengan razón

OPINION

Comenzaré diciendo que me parece genial tener la oportunidad de poder asistir en la escuela a ponencias de diferentes arquitectos una vez a la semana, además que esté hecho se convierta en asignatura es toda una ventaja ya que supongo que mucho asistiríamos a muchas de ellas aunque no estuviésemos matriculados en la asignatura.

Con respecto a las conferencias de este curso:


Antonio Gomez Escudero.

Tras el estudio del contorno de su parcela consiguió sacarle el máximo partido a los pocos metro cuadrados de que disponía. Consiguió distintos matices de luz que daba muchos mas matices al espacio y además es un proyecto que no está cerrado, con vistas a poder ampliarse con más habitaciones. Contó también que como en toda obra surgieron modificaciones de última hora como fue el caso de la escalera pero que finalmente quedó mejor así con que yo estuve de acuerdo.
A pesar de que el solar se encontraba en calles estrechas es una suerte que justo delante sólo tenga una tapia delimitando otro solar en lugar de una casa ya que si hubiera sido así … la iluminación … habría cambiado, además es toda una suerte disponer de esas vistas .Todo ello creo potenciaba el resultado final del proyecto.

Ricardo Carvalho

Me pareció muy amena la exposición y me quedo con la creación del bar en la cochera y con las imágenes del antes y después, increíble. Además consiguió una buena solución con el tema de las instalaciones.

José Adriao

Me gustó la simplicidad y el contacto de su proyecto con la naturaleza, demostrando que la sencillez sin necesidad de grandes volúmenes también es arquitectura. Lo único es que me quedé con la duda de, si aparte del chico del río de quien nos hablo, otra persona más mayor o con menos maña se atrevería a pasar de un lado a otro sobre aquellos perfiles, ya que los dispuso por la sección mas estrecha.

Alejandro Muñoz

Su exposición fue quizá la que más densa se me hizo. Además partiendo de una estudiadísima geometría sacó una estructura que lo mismo le sirvió para una lámpara en Gran Vía, que para una escultura o ya más materializada, para un edificio aparentemente compacto y rígido cuya ubicación parecía algo independiente del entorno.
También me hubiese interesando oírle hablar sobre el proyecto de Gran Vía y Constitución.

José María Romero

Me llamó la atención como él y Rafael Reinoso consiguieron llamar la atención de los ciudadanos de Málaga “inventándose” como dijo un proyecto como es el caso de la carretera de Cádiz. Además en su trabajo está muy presente el factor de los ciudadanos que es para los que realmente trabajamos y que sin su opinión está comprobado que la arquitectura por muy buena que sea, puede que no funcione.


Y me quedo con una frase que dijo en la exposición y a la que hace referencia otro compañero:

"Si tú tienes una manzana y yo tengo otra manzana, si te doy mi manzana tu tendrás dos manzanas y yo ninguna. Sin embargo, si tú tienes una idea y yo tengo otra idea, y las compartimos, tú tendrás dos ideas y yo tendré dos ideas".




Alvaro Perez Fernandez
Ante todo comentar que todas las conferencias que se han expuesto en clase creo que nos han servido a todos en mayor o menor proporcion para nuestro aprendizaje como "futuros arquitectos",asi pues, creo que ha sido un privilegio poder tener esta asignatura y sobre todo poder expresarnos libremente mediante este tipo de actos.


proporcion- precision

“Lo que distingue un bello rostro es la cualidad de los rasgos y un valor muy particular de las relaciones que los unen.” El tipo de cara pertenece a todo individuo; nariz, boca, frente, etc... lo mismo que la proporcion media entre estos elementos. Hay millones de rostros constituidos de acuerdo a esos tipos esenciales y sin embargo, todos son diferentes: variación de cualidad de los rasgos y variación de las relaciones que los unen. Se dice que un rostro es bello cuando “la precision del modelado y la disposición de los rasgos revelan proporciones que se sienten armoniosas, porque provocan en lo mas intimo de nosotros, por encima de nuestros sentidos, una resonancia, una especie de tabla de armonia que se pone a vibrar.” Vestigio del absoluto indefinible preexistente en el fondo de nuestro ser.


Esto precisamente ocurre con la arquitectura, buscando la precisión del modelado y su disposición de los rasgos revelen armonía desde todos los puntos de vista.



DE LA ARMONÍA DE LA NATURALEZA A LA DE LA ARQUITECTURA



-LAS PROPORCIONES EN LA ARQUITECTURA
La teoría clásica de la proporción es, como explica Roger Scruton en su obra La estética de la arquitectura (1985), un intento de transferir a la arquitectura la idea de un orden armonioso, proporcionando reglas y principios específicos para la perfecta y proporcionada combinación de las partes. En definitiva, serán las relaciones matemáticas las que brindarán las reglas geométricas que regirán las composiciones arquitectónicas que buscan la perfección en la proporción. De hecho la búsqueda de la secreta armonía matemática tras la belleza arquitectónica ha sido una de las más populares concepciones de la arquitectura, desde los imperios del Próximo Oriente hasta nuestros días. La idea fundamental parte de la existencia de formas y líneas diferentes que necesitan ser armonizadas entre sí por el arquitecto para lograr un buen resultado.

A pesar del paralelismo que pueda establecerse entre la matemática y la arquitectura, las teorías de la proporción no afectan la esencia de la arquitectura, no ofrecen ninguna estética general de la construcción. Entre las teorías de la proporción podemos señalar el denominado «número de oro» de Lucca Pacioli, explicado en su obra Divina proportione (1496-1497), la serie Fibonacci estudiada por Leonardo Fibonacci (1171-1230), y el «Modulor» de Le Corbusier. La actual crítica arquitectónica no niega la utilidad de las teorías de la proporción, puesto que resultan útiles para entender la armonía, la adecuación, el orden, pero dicen poco de la significación estética.según le corbusier todos los problemas tienen su verdadero fundamento: este criterio es el hombre"
"El tiempo indicaba la exigencia del regreso del hombre, a su medida, para reencontrar la matriz de una proporcionalidad exacta de relaciones sociales, para reencontrar la incógnita que desde siempre resuelve la ecuación.”Es precisamente en aquel tiempo que Le Corbusier presenta en el modulor los resultados de tantos años de estudio de un trazado proporcional establecido por la medida humana, a usar como instrumento clarificador en fase de proyecto.Entendido como grille de proporcion, el modulor esta formado por los principios de la seccion aurea replanteada en la propia e inmutable definicion de “expresion fundamental de un universo unitario…, proporcion basilar, que resuena en las cosas mas pequeñas y en las mas grandes, que armoniza cada cosa con el todo”. El modulor es por tanto “una gama de dimensiones armonicas a la escala humana, aplicable universalmente a la arquitectura y a la mecanica”, representa un sistema “en el que se pretenden conciliar los deseos de orden y proporcion tipicos del renacimiento, basados en trazados reguladores geometricos y en series matematicas que comportan composiciones musicales, con la nueva cultura moderna de la construccion industrializada.La Unite d’ habitation de Marsella es la obra mas importante realizada por medio del modulor y que atestigua los recursos de esta gama de intervalos armonicos. En 1946, el profesor Albert Einstein habia escrito a Le Corbusier, en la noche misma que siguio a su encuentro en Princetown, a proposito del modulor: “Es una gama de dimensiones que facilita el bien y dificulta el mal”.

“Tomar posesion del espacio es el primer gesto de los seres vivos, de los hombres y de las bestias, de las plantas y de las nubes, manifestacion fundamental de equilibrio y de duracion. La primera prueba de existencia es ocupar espacio.“La flor, la planta, el arbol y la montaña estan en pie y viven en un ambiente. "
¿Podemos tambien manifestar ese equilibrio y armonia en la arquitectura actual?
Arquitecturas de Precisión
Textos

La paradoja del vacío; Interesante reflexión sobre el vacío como material, que nos lleva a la referencia clara de la obra de Chillida y Heidegger y su escrito die kunst und der raum. En este escrito Heidegger define los tres estados del espacio: 1 el espacio dentro del cual la presencia plástica puede ser entendida como un objeto. 2 el espacio que rodea los volúmenes de las formas y 3 el espacio existente como vacío entre volúmenes. Chillida se colocará en un diálogo paralelo a este modo de ver el vacío en sus obras, para acabar dando un giro sustancial en su forma de ver el vacío interpretando q el espacio es el que pone en movimiento a la materia y no a la inversa. Colocándonos en otro punto de partida, el que la forma vaya determinada por el espacio y no al contrario.
Misceláneas; el tiempo en la arquitectura; ¿qué es el presente de la arquitectura? Éste texto me ha hecho reflexionar sobre este acontecimiento que había pasado desapercibido sin pensar en qué es la arquitectura del presente, cómo hay construcciones que se realizan hoy que parecen de otro tiempo y cómo obras realizadas años atrás son más actuales o contemporáneas que éstas mismas.
Me parece muy interesante la diferenciación que se plantea entre arquitectura del espectáculo y arquitectura moderna, mientras en ésta última es la obra la que concentra toda la atención y el visitante nunca se encuentra a la altura de ésta, en la arquitectura moderna el visitante siempre se muestra interesante, quizá el tiempo en la arquitectura no debamos medirlo por unidades de medida de tiempo: años, meses, días o semanas incluso segundos, si no más bien por la validez del concepto con el que fue generada dicha arquitectura y como sus usuarios finales se han apropiado de ésta.
Julio Cano Laso, mi visión de la arquitectura; la evolución de nuestro pensamiento a lo largo de la vida nos da una nueva forma de afrontar la arquitectura porque
¿qué es la arquitectura si no una parte más de nuestra forma de pensar que se refleja en la forma en que creemos que deben suceder los acontecimientos que nos rodean en los espacios que proponemos? Si además a nuestras propias vivencias vamos añadiendo los conocimientos técnicos de nuestro tiempo, además de ser conocedores de arquitectura y ser capaces de detectar todo aquello que nos emociona en otras obras, como comenta en el texto Julio Cano Laso, seremos arquitectos de nuestro tiempo.

Conferencias

Dentro del periodo de tiempo que ha durado esta asignatura he podido asistir a distintas conferencias, de las cuales he sacado conclusiones muy diversas algunas no muy positivas (en aspectos parciales de algunas conferencias) aunque en la mayoría de los casos no ha sido así. En definitiva el asistir a estas conferencias me ha dado la posibilidad de comprobar el amplio abanico de posibilidades, formas y maneras de acercarse a un proyecto y las múltiples formas de afrontarlo y como en la mayoría de los casos la carga que hace comenzar el proyecto es muy densa y diversa.


Sergio Bustos Caletrio

comentarios sobre julio cano lasso: mi visión de la arquitectura y la conferencia de rafael soler:

lo primero que sobrecoge del escrito es el momento en que transcurre, unas semanas antes de morir el arquitecto, explicando como todo se ordena coherentemente cuando uno lo observa pasado el tiempo, desde la experiencia de muchas obras construidas. Una idea parecida trasmitía Rafael Soler cuando agradecía innumerables veces la ocasión de verse obligado a ordenar sus ideas, sus viajes, todo aquello que ocurre de forma caótica y al tener que contarlo se reordena y toma sentido, obteniendo un hilo conductor de ideas centrales de las que derivan las demás (volviendo a j. cano lasso). como en esa soledad de la vejez y la cima, desde donde todo se ve nítido.


me parece interesante la definición de arquitectura como algo tensionado entre dos conceptos aparentemente lejanos, arte y rigor científico, y que no tiene su fin en ello, sino en ser un servicio social.


creo que aquí radica la precisión de la arquitectura, en atender todos estos frentes abiertos en diferentes campos y a su vez cumplir con su fin social. creo que es importante y sigue vigente en la actualidad el descrédito que sufre la arquitectura contemporánea debido a algunos arquitectos de renombre, que emplean la novedosa frivolidad y la arquitectura con el mismo “sello de autor” independientemente de donde se sitúe y a que necesidades atienda. habitualmente este hecho pasa desapercibido y sólo se achaca la incomprensión entre sociedad y arquitecto a la incultura social. leyendo esta parte del escrito me ha recordado a la continua lucha que se establecía entre el arquitecto, la sociedad y el cliente en la película El Manantial, he seleccionado algunas partes interesantes que podeis ver aqui:




tras explicar unos pasos a seguir para llegar a la “buena arquitectura” que parece al alcance de cualquiera cuenta como todo esto nos puede llevar a ser sólo correctos constructores, no arquitectos, no tendríamos la parte emocionante, de esos pasos escogería el colofón: colaborar sensiblemente siempre a favor de la naturaleza, nunca en contra, en el texto aparece como un paso más pero creo q los debe englobar a todos, creo que la naturaleza de las cosas es lo que le da sentido a la arquitectura, la naturaleza del material, la del lugar que ocupa y que le rodea, la naturaleza de las funciones de una arquitectura concreta, y que todo fluya al final con naturalidad, de forma sencilla, no dejando de ser complejo el proceso para alcanzar esta sencillez.


comenta j. cano lasso en este artículo su modo de entender la historia y su tiempo, como el movimiento moderno es absorbido por historia y actualmente forma parte de lo que quería renunciar, como un hijo que acaba diciendo esas frases que detestaba oír a sus padres. Explica también como la modernidad es algo temporal, sólo los grandes valores de la arquitectura están por encima del tiempo y la tecnología, como por encima de lo superficial de cada época pasada hay algo que nos relaciona con el pasado, como sin apoyarse en al pasado no se puede saltar al futuro.






siguiendo con la conferencia de rafael soler lo que más llamó mi atención fue sus continuos movimientos encadenados, que trasmitían armonía, pasión y seguridad hacia lo que iba contando, como la silla diseñada por alvar aalto que resumía su modernidad racionalista, como sustituyendo el tubo de metal por madera plegada introducía su propia cultura nórdica y la hacia amable hacia los pacientes a los que iba destinada. Como había leido en la villa mairea la tensión que producía una racionalista abstracción de casa en el volumen principal y una representación de casa vernácula con lago, en la sauna con piscina, y como la unión de estas se realizaba sin brusquedad.




LUZ PRECISA


A colación del título del curso, arquitecturas de precisión, sobre las cuales hemos ahondado a lo largo de múltiples obras, en muy distintos lugares y de muy diversas índoles; todas ellas unidas casi exclusivamente por esa palabra precisión, precisión en la construcción, en la idea, en su materialización; precisión en la forma de relacionar al sujeto con el todo y precisión también al iluminar, se me viene a la mente aquella primera vivienda en Almería donde todo era luz; o la guardería de los Mondragones donde la sección era resultado de la búsqueda de esa luz precisa.
Aqui expongo una humilde reflexión a lo largo del año, llevada a cabo al hilo de la asignatura de Proyectos IV y por supuesto influida por esa precisión al iluminar, son 3 proyectos, que en realidad estan unidos por la búsqueda óptima de la luz, tercer material de la arquitectura como diría Campo Baeza y nexo que en este caso concuerca: la ampliación de un colegio, un centro cívico cultural y deportivo, y un mercado.

Ampliación del Colegio JUAN XXIII, (La Chana, GRANADA)

de Jose María García de Paredes, LUZ Y GRAVEDAD



La ampliación propuesta se entiende como la respuesta formal a una serie de VALORES y PARÁMETROS extraídos del edificio predecesor, del lugar y de la propia tradición arquitectónica del lugar.

Los VALORES adoptados del edificio de J. M .G. de Paredes, son el sabio juego con la luz y su utilización según los espacios y su función; la calidad espacial, materializada en la fluidez de los espacios y en la continuidad visual de estos ; y la incipiente prefabricación enunciada en la solución de los ventanales, en la relación entre luz y estructura, aunando así los dos conceptos claves de la arquitectura LUZ y GRAVEDAD.Del lugar se extrae el diferente carácter de los cuatro lados de la parcela debido, no solo a la orientación, sino también a preexistencias (cipreses, acequia, el propio edificio de paredes, o el paseo peatonal)por tanto las respuestas serán adecuadas a cada carácter particular. La situación urbana creada es nueva y radicalmente distinta a la anterior puesto que el colegio queda definitivamente dentro de la periferia construida de la ciudad.

Es por tanto de esta nueva situación del conjunto en la ciudad, de la cual nace la principal vocación de la ampliación, ser vestíbulo del aulario de Paredes, resolviendo el contacto del conjunto con la ciudad y su imagen ante ella; siendo el último peldaño del descenso del edificio hacia la ciudad hacia la sierra, continuando y extendiendo los valores extraídos del edificio a lo largo de la ampliación, reinterpretándolos y siendo contrapunto formal al edificio existente, poniéndolo de esta forma en valor, actuando como un podium de este hacia la ciudad.
Estas ideas se materializan en una gran cubierta continua a 3,60 m del plano del suelo permitiendo a la última línea de ventanales seguir disfrutando de la vista e iluminación actuales, decisión que obliga a semi-enterrar parte del programa; por tanto será la cubierta la encargada de ir resolviendo las necesidades de luz, de los espacios que acoge bajo ella, horadándose para crear patios (solución tradicional del mediterráneo), extendiéndose para proteger del sol, o tamizándolo a través de los lucernarios, compuestos por vigas en V que buscan una LUZ continua, la cual entra alta y tangencial a estas, siendo una reinterpretación de la luz del edificio de Paredes por su carácter y por la simbiosis entre iluminación y estructura, LUZ Y GRAVEDAD.Respondiendo a la vocación de vestíbulo del conjunto la ampliación se puede recorrer por 4 “itinerarios distintos” : Paseo cubierto de la acequia, Paseo interior-exterior, Paseo exterior de los cipreses y el recorrido interior principal formado por una sucesión de espacios de distinto carácter, que van conduciendo de manera directa a los alumnos hasta el vestíbulo que antecede al aulario y conecta con sus dos ejes de comunicaciones internos. Convirtiendo así el ejercicio diario del acceso al colegio en ritual bañado de luz.








Centro Cívico y Cultural y Deportivo en el Camino de los Neveros, GRANADA


CUEVAS, TORRES, PLAZAS




La actuación pretende responder eficazmente a las diversos problemas y deficiencias, que se producen, en las distintas escalas que confluyen en el lugar: sin olvidar la función y vocación que un Centro Cívico tiene, lo singular de la topografía, las bondades paisajísticas y la carga cultural que conlleva la construcción a media ladera en Granada.





La estrategia del proyecto para resolver dichos problemas, no es más, que el resultado de la puesta en diálogo, de los valores esenciales de los dos grandes ejemplos paradigmáticos; de ocupación de la ladera en la ciudad: Las CUEVAS del Sacromonte y la TORRE de Comares

Las CUEVAS; en ellas tienen lugar las actividades, al abrigo del terreno, bañadas por la luz alta y protegida, del frente mas largo de cada espacio; conteniendo y artificializando de manera aterrazada la abrupta topografía, horizontalizándola a escala humana para su uso.

Las TORRES; en ellas se producen las comunicaciones verticales que permiten conectar actividades y salvar el desnivel existente, son santuarios donde se rinde devoción a la luz y al espacio, lugares que funcionan como preámbulo descontextualizador, para los espacios a los que sirven. Asumen también el papel de reclamo a escala territorial, que todo Centro Cívico requiere; aún más en esta preeminente posición, intermedia entre las salvajes promociones y la ladera aun virgen; se encargan de suavizar el contacto de estos dos mundos ajenos y cerrando, al menos virtualmente, el paso a la destrucción.

Los ESPACIOS PÚBLICOS son los encargados de maclar lo anterior dándole sentido al conjunto, regalando espacios cualificados al barrio para el intercambio social, a través de los cuales a cubierto, como en una gran galería desplegada de un patio nazarí, se producen los recorridos que unen a cota las distintas torres y cuevas. Espacios contenidos por las torres, cualificados por las cuevas, disfrutados por el clima y enmagnecidos por el paisaje.

Por tanto la ladera se transforma en fortaleza social desde la que observa y se es observado, en hito paisajistico nacido de lo público y común; en pieza conformadora y unificadora, encargada de imprimir un carácter propio a este lugar de todos.



Mercado Municipal en la Plaza de Alfonso Comín, BARCELONA
DE CAJAS....



Este no es mas que un proyecto de cajas, de cajas de....




CAJAS DE MERCADO, cajas contenedoras neutras, eficaces en su función y simples en su forma. Son cajas que entienden que lo importante es lo que contienen, que su única razón de existir es servir a los productos que almacena, expone y con los cuales comercia. Por eso todo en ellas, en sus materiales, en sus itinerarios en sus comunicaciones en su iluminación se pone irremediablemente al servicio de la claridad, de la eficacia a expensas de lo que contienen.

CAJAS DE LUZ, cada cual la capta ( la luz ) por el lugar mas apropiado, una en su cara lateral Este, la otra al cielo; las dos lo hacen de manera firme y contundente dejando pasar solo la luz difusa y continua requerida para la exhibición ostentosa de su contenido; luz que sino existe se cultiva reflejando y tamizándola, trabajándola como el agricultor lo hace con la tierra, convirtiéndose por tantos en cajas especializadas, generadoras de nueva luz y de nueva ciudad.

CAJAS DE CIUDAD, Una calle tranquila, residencial y arbolada; una caja abstracta, pero humana, abierta en su acceso pero, cerrada en su envoltura celosa de lo que esconde y convencida de la belleza y paz de ese lugar; por tanto sabedora de su papel de tapia de piedra que protege ese jardín que aun permanece vivo cercana al hombre, y lejana del bullicio.















LA PUBLICIDAD EN EL PROYECTO DE ARQUITECTURA

Logo de una empresa de publicidad, mostrada en "Ocio peligroso"


En el libro de Elisa Valera “Ocio peligroso”, se hace una introducción al proyecto de arquitectura, desarrollando las partes implicadas dentro de una escuela de arquitectura.
Como idea principal se dice, con una cita de Iñaki Ábalos “enseñar proyectos, es enseñar a ser arquitectos más que enseñar arquitectura”.
El alumno es el protagonista de la clase de proyectos que debe participar en clase, confiar en la experiencia de quien va por delante y guía la expedición, y además ser perseverante con resistencia, firmeza y voluntad.
El profesor debe ser buen arquitecto, expresarse con claridad y sencillez para llegar a los alumnos, ser coherente e investigar. Como dice Alejandro de la Sota “nuestra aspiración es enseñar más de lo que sabemos (...) enseñar lo que uno sabe es poco y viejo ya; lo que sabemos pronto se transmite”
Las clases, ayudan a la reflexión sobre la arquitectura y se complementan con las sesiones críticas en las que la comunicación se hace personal y directa.
Por último se habla de la importancia de los viajes, pues la percepción de la arquitectura requiere de la dimensión para su realización.

Pues bien, en todo este proceso, desde mi punto de vista de alumno, creo que existe una carencia a la hora de representar y componer una entrega. Una falta de atención al medio final que tenemos para publicitar nuestro trabajo, en demasiadas ocasiones achacada a la falta de tiempo.
Creo que la tres asignaturas que podrían abarcar este tema (dibujo, análisis de formas arquitectónicas y proyectos) lo hacen desde una perspectiva particular, centrándose en la representación y la composición de un único objeto como puede ser una planta o un alzado, y dejando a un lado la composición de estos elementos en un panel.

En “Ocio peligroso” se comparan por su similitud las entregas en la escuela con la participación en concursos, en ambos casos debemos ponernos en la piel de la persona que va intentar analizar nuestro proyecto entre una montaña, y de este modo nos daremos cuenta, que la apariencia final de nuestro trabajo es casi tan importante como tener una buena idea de proyecto. Un buen proyecto representado si cuido, se puede ver perjudicado, al pasar desapercibida esa buena idea en la que tan a menudo depositamos todas nuestras esperanzas.
Por otro lado, el cuidar el resultado gráfico de un proyecto desde el inicio, aporta a su autor una mayor precisión en sus trazos, y por consiguiente un mejor resultado en su obra.
En la asignatura de proyectos, la represtación y maquetación final de un proyecto, se trata en un segundo plano, quedando relegada a la observación del alumno de proyectos de arquitectos y compañeros.Por todo ello, me han resultado útiles las conferencias de Arquitecturas de Precisión, pues en algunas de ellas, como puede ser la de Antonio Gómez Escudero, nos enseño el proyecto de su casa desde la inspiración de la idea hasta confección de los paneles del concurso, en los que decidió dedicar el primero a una única fotografía. Mostrando así que no se ha de publicitar del mismo modo todos los proyectos.

Tras leer el “Principito”.Antoine De Saint-Exupéry. me di cuenta de cómo nuestros sentidos se han debilidado para ver mas lejos de lo de lo convencional, y me parecio apropiado rescatar el principo del libro y entenderlo desde el puento de vista de la arquitectura
EL PRINCIPITO:
"CUANDO yo tenía seis años vi una vez una lámina magnífica en un libro sobre el Bosque Virgen que se llamaba «Historias Vividas». Representaba una serpiente boa que se tragaba a una fiera. He aquí la copia del dibujo.


El libro decía: «Las serpientes boas tragan sus presas en­teras, sin masticarlas.


Luego no pueden moverse y duermen durante los seis meses de la digestión."
“Reflexioné mucho entonces sobre las aventuras de la selva y, a mi vez, logré trazar con un lápiz de color mi primer dibujo”.
Mi dibujo número 1. Era así:
“Mostré mi obra maestra a las personas grandes y les pregunté si mi dibujo les asustaba”

“Me contestaron: «¿Por qué habrá de asustar un sombrero?”
“Mi dibujo no representaba un sombrero.
“Mi dibujo número 2 era así”:
“Representaba una serpiente boa que digería un elefante. Dibujé entonces el interior de la serpiente boa a fin de que las personas grandes pudiesen comprender. Siempre necesitan explicaciones”.



Son las impresiones y las experiencias infantiles las que resultan fundamentales en la labor creativa del individuo adulto, La percepción y el reconocimiento del mundo exterior es la base a partir de la cual el arquitecto desarrolla su labor experimentando y proponiendo nuevas ideas, nuevas formas y nuevos ambientes espaciales.


Por tanto no podemos dejarnos llevar por lo preconcebido de la sociedad y debemos cambiar el punto de mira sobre el entorno que nos rodea, mas siendo nosotros los que en mayor o menor medida cambiaremos o renovaremos el hábitat de muchas personas desde su infancia a su vejez.

Desde mi forma de ver, el gusto en la arquitectura es algo aprendido tanto por el entorno como por los cánones culturales o históricos de la época en la que vivimos, por ello es nuestra obligación aprender, enseñar y hacer llegar nuestra forma de ver la arquitectura a la mayor cantidad de gente, y mostrar que existe otra forma de vivir y de sentir.



1 niño construye su refugio en los árboles,hace su lugar privado en el lugar que elige la naturaleza para cobijarse, las cuevas y los árboles. El niño se siente seguro y protegido, porque la arquitectura



Como dice Glen Murcutt,: “La arquitectura debe ser como árboles en el paisaje, por como tocan el suelo, filtran a luz y el viento, y aprovechan el agua de la lluvia, y diferentes cada uno por su ubicación y circunstancias propias.”


Los árboles son refugio, son sombra. Batallando con la luz, , los árboles se agarran al terreno,al firme suelo, la misma tierra que los hace emerger al horadar la tierra.
Para un NIÑO todo su entorno es importante,y son nuevas posibilidades. Para elegir el mejor arbol o la mejor cabaña. busca el arbol mas alto y fuerte o, la zona con menos viento en definitiva indirectamente tiene en cuenta los factores ambientales, el clima, la lluvia, el viento el soleamiento, la tierra.

Es nuestra obligación trabajar con estas variables porque podemos comprender y debemos tener la sensibilidad para reconocer temas inherentes a la arquitectura como la Luz, La Gravedad, o la Materialidad.

1- La Luz: tema central de la arquitectura cuyo dialogo con la gravedad es el que construye la arquitectura, es el reloj que nos marca el tiempo dentro de la arquitectura. Como dice Albero Campo Baeza:

“Architectura sine luce nulla architectura est”.nada ninguna arquitectura, es posible sin la LUZ. Sin ella seria solo mera contrucción.Faltaria un material indispensable”

2- La Gravedad: la Gravedad construye el espacio. Los elementos materiales pesan y estos adquieren la forma por la gravedad, es lo que da sentido a nuestro cuerpo y a las leyes en las que se basa la arquitectura. Porque la arquitectura es estructura

3- La materialidad: Es la esencia y lo que perdura a través del tiempo, el verdadero rostro del edificio fuera de ataduras formales y decorativas,
es la estructura,
Y por eso no debemos perder la visión del niño que ve mas aya de la forma, que imagina nuevos conceptos que utiliza lo que hay a su alrededor y que se ayuda de la naturaleza para vivir con ella, que entiende la virtud de la arquitectura como su trozo de cielo en la tierra y que no pierde la sensibilidad de ver no solo la forma o los colores sino ese algo mas .

Que ve en lo que parece un sombrero una serpiente que se acaba de comer a 1 elefante.

En estas fotos los "mayores" solo veran un edificio que no se termino,"los romanos no terminaron el Panteón de Roma".
Pero nosotros, los niños veremos el Sol, veremos el Tiempo y veremos como la Luz de come la Gravedadcomo la boa al elefante , lo que es la verdadera arquitectura.veremos una de las mayores obras de arquitectura de todos los tiempos.
Pero solo si miramos con los ojos de un niño